

Vinicio de Moraes
En 1938 de Moraes se instaló en Inglaterra con una beca concedida por el gobierno inglés en la Universidad de Oxford y escribió Novos Poemas. En 1941 volvió a Río y comenzó a escribir críticas de cine en periódicos y revistas. Dos años más tarde se unió al cuerpo diplomático de Brasil y publicó su libro Cinco Elegías. En 1946 fue enviado a Los Ángeles como vice-cónsul en su primer destino diplomático y publicó su obra Poemas, Sonetos e Baladas.
En 1950, de Moraes volvió a Brasil. Su primer samba (compuesto junto con el músico Antônio Maria) fue Quando Tu Passas por Mim y se publicó en 1953. En ese año se trasladó a Francia como segundo secretario de la embajada de Brasil. Su obra de teatro Orfeu da Conceição ganó el Concurso del IV Centenario de São Paulo en 1954 y cinco años después Marcel Camus la lleva al cine con el título de Orfeo Negro. En esa época de Moraes entra en contacto con Antonio Carlos Jobim, iniciando una amistad y una colaboración que tiempo después, con la incorporación de João Gilberto daría lugar a un movimimento de renovación en la música brasileña. Jobim escribe la música para Se Todos Fossem Iguais a Você, Um Nome de Mulher y otras canciones de la película, grabadas, entre otros, por Luís Bonfá. Orfeo Negro ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, la Palma de Oro en el Festival de Cannes y el premio de la Academia Británica.
En 1958, la cantante Elizeth Cardoso publicó el álbum Canção do Amor Demais, que marcó el comienzo de la bossa nova. Tras ese disco, la carrera de todos ellos recibió un gran impulso. Suele decirse que Chega de Saudade es el tema que inaugura la bossa nova.
POEMA
AMIGOS
Vinicius de Morais
Tengo amigos que no saben cuanto son mis amigos.
No perciben el amor que les profeso y la absoluta
necesidad que tengo de ellos.
La amistad es un sentimiento mas noble que el amor, es que permite que el objeto de ella se divida en otros afectos, en cuanto el amor tiene intriseco los celos, que no admite la rivalidad.
Y yo podria soportar, sin embargo no sin dolor, que hubiesen muerto todos mis amores, mas enloqueceria si muriesen todos mis amigos!
Hasta aquellos que no persiben cuanto son mis amigos y cuanto mi vida depende de sus existencias...
A algunos de ellos no los frecuento, me basta saber que ellos existen.
Esta mera condicion me llena de coraje para seguir enfrente de la vida.
Mas, porque no los frecuento con asiduidad no les puedo decir cuanto gusto de ellos. Ellos no lo creerian.
Muchos de ellos estan leyendo esta cronica y no saben que estan incluidos en la sagrada relacion de mis amigos.
Mas es delicioso que yo sepa y sienta que los adoro, aunque no se los diga y no los frecuente.
Y las veces, cuando los frecuento, noto que ellos no tienen
nocion de como me son necesarios, de como son indispensábles a mi
equilíbrio vital, porque ellos hacen parte del mundo que yo, tremulamente,
construí y se tornaron en fundadores de mi encanto por la vida.
Si uno de ellos muriera, yo quedaria torcido para un lado.
Si todos ellos murieran, yo me desmoronaria!
Es por eso que, sin que ellos sepan, yo rezo por su vida. Y me averguenzo, porque esa suplica esta, en sintesis, dirigida a mi bienestar. Ella es, talvez, fruto de mi egoísmo.
A veces, me sumerjo en pensamientos sobre alguno de ellos.
Cuando viajo y estoy delante de lugares maravillosos,
me cae alguna lagrima porque no estan junto a mi, compartiendo aquel placer...
Si alguna cosa me consume y me envejece es que la rueda furiosa de la vida no me permite tener siempre a mi lado, habitando conmigo, andando conmigo, hablando conmigo, viviendo conmigo, a todos mis amigos, y, principalmente los que solo desconfian o talvez nunca van a saber
que son mis amigos!
La gente no hace amigos,
los reconoce.
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